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16 de septiembre de 2012

“EL ANIME MODERNO DE LOS 80s” (PARTE 2): EL PAPEL DE URUSEI YATSURA


    (La pesente nota se haya en poceso de adición de imágenes ilustrativas. Todas las notas publicadas en este blog se hayan registradas a nuestro nombre, no así las imágenes, marcas y nombres contenidos en ellas, que son propiedad de sus respectivos autores).

   Durante mis primeras investigaciones se desarrollo una nueva obsesión: “descubrir” cuándo y cómo fue el origen del “estilo moderno de animación de los 80s” (resumiendo: me refiero a ese estilo tanto en el dibujo, como en los colores, brillos y sombras y también a la dinámica de los movimientos, los efectos especiales y luces) estilo y características que yo siempre admiré de la animación y la ilustración japonesas (mas bien la que predominó en los 80s) y que tan estupendamente se adaptó a las obras de ciencia ficción y mecha también yo tanto admiraba). Estas investigaciones hasta me llevaron a ver episodios de la serie Urusei Yatsura. (En uno de los próximos post realizaré una lista con un análisis de esas características del dibujo y la animación predominantes en los 80s).
    Durante los primeros años de mi investigación (hablo de los primeros 2000s) pensaba que Macross debía ser la primera animación “moderna”, “con estilo 80s”. Pero… era así?. No necesariamente podía serlo y finalmente… descubrí que no lo fue.
    En esas primeras investigaciones, “buceando” en los comienzos de las carreras de varios animadores que yo consideraba “modernos” (principalmente gente de estudios relacionados con obras de ciencia ficción y mecha) me topé en muchas ocasiones con los créditos de Urusei Yatsura.
   Al analizar el staff de esta serie encontré presente en gran parte de los capítulos muchos nombres que luego serían conocidos durante los 80s por su forma moderna de animar. Hablo de gente del Studio Number One (de Yoshinori Kanada) como Masahito Yamashita o Kazuhiro Ochi; de gente de Artland (Macross) como Toshihiro Hirano, Narumi Kakinouchi e Ichiro Itano (en ese entonces en Studio IO), de gente de Kugatsu-Sha (el estudio de Yoshikazu Yasuhiko, llamado también el 4º estudio de Sunrise), de gente del Studio Bebow (de Tomonori Kogawa) como Hidetoshi Ohmori y otros, de gente de Studio MIN como Hiroyuki Kitakubo, Yuji Moriyama, Hideki Tamura y otros, e incluso de gente como Hideaki Anno (luego en Gainax), Michitaka Kikuchi (de Studio CAM, luego famoso diseñador y mangaka), de Kouji Itoh y Tomohiro Hirata (ambos luego animadores de Studio Graviton, aunque en esa época el primero estaba en MIN y el segundo Deen) y posiblemente otros que olvido. Todos ellos presentes siempre en cargos de animación clave o incluso dirección de animación de episodios específicos (caso de Yuji Moriyama, Toshihiro Hirano o Hidetoshi Ohmori).  Obviamente al ver presentes todos estos nombres, lo que no es poco, se despertó en mí un potente interés en ver la serie.
    Urusei Yatsura era una obra que sinceramente nunca me había llamado la atención (a pesar de ser muy nombrada y reconocida), ya que pertenece a un género que personalmente no me interesa (sin menospreciar al género al que pertenece, el de la comedia con enredos/¿y harem anime?, ni al trabajo de Rumiko Takahashi).
    Me sorprendí increíblemente al ver que varios de esos capítulos (aunque vi muy pocos en realidad) estaban grandiosamente animados. Y no solo eso: ya tenían eso que yo llamaba “el estilo 80s”!! Era increíble!.
    Aunque no me interesaba (ni me interesa) la serie, tuve que aceptar que era especial y que tenía un valor histórico importantísimo no solo argumental, cosa que ya es reconocida mundialmente porque se trata de un clásico histórico de la animación japonesa, sino también en el estilo de la animación.
    La serie, que comenzó a emitirse en octubre de 1981 (exactamente un año antes de Macross) y concluyo en marzo 1986, y muestra perfectamente ya el estilo moderno de los 80s en la animación. Y no solo eso: a lo largo de la serie podemos ver esa evolución que lleva al desarrollo del “80s style”: en este caso desde el “algo” tosco estilo inicial de Pierrot que se ve en obras como Nils Holgerson o Machiko Sensei, pasando por animaciones (en un principio también toscas y mas adelante mas desarrolladas) al estilo Kanada hasta finalizar en animaciones completamente modernas “al estilo Graviton” (para visualizar qué es esto ultimo solo pensar en obras como Dirty Pair,  Project A-KO y las obras de Gainax, todas animadas en conjunto con este estudio). Ir descubriendo todo esto fue realmente fascinante.
    Con el tiempo, me comencé a convencer de que Urusei Yatsura podría llegar a ser la primera serie completamente moderna en animación.
    Obviamente podía equivocarme, y por esto busque y busque alguna otra obra que pudiera quitarle ese lugar a Urusei. Pero nunca encontré esa otra obra (por lo menos hasta la fecha). Algunas se acercaron bastante, ya que aportaron algunas de las características que luego se irían integrando entre sí durante los primeros 80s para generar ese estilo moderno de animación que luego predominaría especialmente en la segunda mitad de esa década, pero estas obras, si bin es importantísimo su aporte, lo hicieron solo desde aspectos diferentes por separado, como en el caso del llamado “protorrealismo” de Nippon Animation durante la segunda mitad de los 70s y su influencia en el trabajo de Yoshikazu Yasuhiko  y de Sunrise a fines de la misma década (que influyo a su vez en Mikimoto y el estudio Artland y muchos diseñadores de los 80s); o la animación presente en ciertas obras de TMS (específicamente aquellas con colaboración de Telecom. estudio en el que no por casualidad, en esos años estaba Hayao Miyazaki), como El Castillo de Cagliostro (de 1979), Ironman 28 (de 1980) e incluso Ulysse 31 (de 1981) y especialente la ya moderna Cobra (pero esta útlima ya era de 1982) y obviamente todo el trabajo del animador Yoshinori Kanada durante ese mismo período de transición desde 1976 a 1981, entre otros. 
    Un caso especial sí fué el del corto Daicon III, de 1981 (realizado por Daicon Films, los precursores de Gainax), el cuál ya posee prácticamente casi todos los elementos de la animación de los 80s, es simultáneo a los primeros episodios de Urusei Yatsura y está a la altura e incluso supera a los capiitulos mejor animados de esta serie. Daicon III, si bien es solo una animación de apertura de un evento, era otra verdadera joya precursora del anime moderno en cuanto a animación (no incluyo en la categoría a Daicon IV ya que apareció recién en 1983 cuando ya estaba establecidas todas las caracteristicas modernas).
    Finalmente quedé convencido de que si Urusei Yatsura no fue la primer obra moderna con estilo 80s, por lo menos fue una de ellas.  Pero lo que si es seguro es que fue la que más combinó y mantuvo presentes todas esas influencias simultáneamente (casi al mismo tiempo que la serie Macross, con la que compartió algunos animadores).
     Finalmente, y como regalo del cielo, una nota bastante antigua que descubrí hace pocos años, consideraba a Urusei como la primer  obra moderna de anime, no se imaginan la euforia que provocó en mí ver que otro llegaba a la misma conclusión Pero lo hacia desde otro ángulo: la historia y los personajes (aunque no desde el punto de vista de la animación), y con un análisis detallado del porqué el autor de la nota llegaba a esa conclusión.
     Por último cabe aclarar que existe tambien la controversia sobre "cuando comienzan los 80s" en la animación japonesa en general, para algunos (como yo inicialmente y varios en este blog) consideran que fué con Macross, otros (como el autor de la nota que mensioné sobré Urusei) consideran a esta obra de Takahashi como la primera, y finalmente otros lo hacen con Gundam de 1979. En realidad, para mí y creo que es lo mas acercado a la realidad, todas son las primeras, pero en diferentes aspectos: Gundam (1979) en cuanto a realismo de diseño y argumento, Urusei Yatsura en cuanto a la integración de los elementos de la animación caracteristicos  los 80s, y Macross finalmente juntando todo lo anterior. Personalmente, a veces recuerdo tambien la serie Mirai Shonen Conan de Miyazaki/Nippon que ya poseía una rica animación, gran coloreado y argumento impresionante para ese año (1978). Pero la realidad es que estas evoluciones siempre se dan de maneras progresivas e integrando los elementos de manera gradual y todas las cosas son modernas comparada con algo anterior, por lo que "moderno" tambien siempre es relativo.